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Aromas curativas

Mexicano encuentra paz y profesión en la

aromaterapia

Cuando el técnico de ingeniería y arquitectura Adaniel Lepe-Camacho llegó a Visalia de México en 1990, en poco tiempo se sintió tan estresado, que le afectó a su salud.

Lejos de su familia y amigos en un país extraño y con un trabajo bastante pesado, no estaba seguro cómo podría perseverar el dolor físico y emocional.
Después de tres años de sufrimiento, recibió un regalo de cinco botellas de aceites con esencias de un amigo.
"Yo no sabía qué hacer con ellas", dijo.
Pero el regalo vino con un diagrama que explicaba los aceites con esencias y sus usos.

Aprendió que lo que verdaderamente son los aceites son líquidos aromáticos derivados de plantas o semillas, que son anti-hongos, anti-virus y anti-bacteriales y que contienen entre 300 y 800 componentes, incluyendo vitaminas, minerales, hormonas y enzimas. Por miles de años, han sido valorados por sus propiedades curativas y muchos de ellos hasta han sido mencionados en la Biblia.

Lepe-Camacho pronto descubrió que si usaba los aceites de manera terapéutica — llamado aromaterapia — se sentía calmado y sus dolores y achaques desaparecían. Esta experiencia lo guió a un camino hacia el estudio y la práctica que ha llegado a ser un negocio floreciente ofreciendo sesiones de aromaterapia y reflexología además de lecciones sobre la nutrición.


Un camino nuevo
Lepe-Camacho dijo que muchos de sus clientes son trabajadores del campo y dice que algunas personas vienen de tan lejos como del área de la Bahía y el sur de California.

Almenos la mitad del tiempo se la pasa dando clases — casi todas en inglés — en escuelas de masaje, en la Escuela de Adultos de Fresno y dos veces por año en su oficina de la Calle McAuliff cerca de Golden West High School.

También da clases de vegetarianismo aromático y cocina étnica en la escuela de adultos de Fresno y en el Mercado Whole Foods de Fresno. Además ofrece clases bilingües de nutrición para padres de niños de escuela primaria de Caléxico hasta Sacramento.

Sesión típica
La masajista Willow Kite, de 27 años y de Visalia, ha estado recibiendo sesiones dos veces por mes por un año con Lepe-Camacho.
"Las sesiones me relajan y me llena de energía", Kite dijo. "Puedo sentir una diferencia después de cada vez que voy. Mentalmente me siento más clara y enfocada".

Los clientes nuevos llenan un cuestionario para tener un asesoramiento y se le hace una prueba simple usando la orina para medir el acido-alcalino y el pH del cuerpo.

Lepe-Camacho le llama al pH "el denominador común para la salud". Dice que el pH de una persona puede ser afectado por campos magnéticos — la energía que despiden las computadoras, teléfonos celulares u otros aparatos.
También lo afectan las emociones negativas y comida que produce acidez demás.

"Tienes que incorporar comida divertida de vez en cuando", dijo. "Y balancearla con comida saludable, en particular cuando se trata de niños. Pueden tener una cena de comida divertida por semana y el resto de la semana debe ser comida saludable".

Los clientes reciben material educativo sobre casi 60 hábitos para una salud excelente, dijo Lepe-Camacho. Incluye ejercicio y la reducción de estrés, entre otras.

Habla un poco de los hábitos saludables en la primera sesión y más en las sesiones futuras, dijo.

"No quiero que se sientan abrumados con tanta información".
Permite que los clientes decidan cuales son sus tres prioridades de salud y verifica esa información con los asesoramientos y a través de la iridiología — una práctica de ver el iris de la persona para buscar señales de mala salud.
Aunque muchos clientes sólo van con Lepe-Camacho para un asesoramiento de salud y para consultas para su estilo de vida y el uso de hierbas, Kite estaba en la oficina para recibir una sesión de reflexología aromática, una combinación de dos terapias distintas — la aromaterapia y reflexología. Él fue el de la idea de combinar las dos terapias.
Kite le indica que se siente un poco estresada — algo no sorprendente ya que es una mamá y trabaja.
Se acuesta y le pone tres aceites de esencias distintos en las manos.
"Si tienen la piel reseca, le agrego ungüento", dice Lepe-Camacho, quien se encarga de hacer todos los productos de la piel que usa.
Le unta aceites en los pies y los tapa con bolsas de plástico y después botas de la reflexología. Conecta las botas a un compresor callado que saca el aire de las botas, causando que apliquen presión a los pies.
"Esto activa 101 puntos de la reflexología a una vez", Lepe-Camacho dice.

Mientras que sus pies están en las botas, se pone a trabajar en las manos y oídos de Kite con sus dedos pulgares para estimular los puntos de reflejo.
"Hasta la presión ligera se siente bien", Kite dice.
Lepe-Camacho dice que se entera cuando llega a un punto que necesita más atención porque se siente como si hubieran cristales debajo de la piel.
Para el cliente, se siente sensible, así que soba menos fuerte.
Después, le quita las botas a Kite y le soba los pies. Cuando termina, le prepara unos aceites para que se los lleve a casa.
Kite dice que los efectos de las sesiones duran un par de días, pero Lepe-Camacho le ha mostrado unos puntos de la reflexología que ella misma puede activar.
"Ese es mi trabajo principal con mis clientes", dijo Lepe-Camacho, un profesional con certificación de salud natural que recibió a través de Trinity College.
También anima a familiares a que acompañen a sus clientes para que observen y aprendan también las técnicas.
Con los aceites y el conocimiento de cómo activar alguno de los puntos, "es como si estuvieran recreando su sesión en su propia casa", dijo. "Eso extiende el proceso".

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